lunes, 2 de noviembre de 2015

Habemus Nobel. Alexievich la Desconocida

 
Me cayo bien, tiene la cara típica
de la tia que vende pan en la esquina
 
Otro año otro Nobel. Y mientras yo me lamento que nadie siquiera postule a Alessandro Baricco y el mundo sigue persistiendo obstinadamente en que Murakami va a ganar algún día, en Bielorrusia una periodista, Svetlana Alexijevich, se entera de que ahora es la escritora más famosa del momento. Oh, no es que hubiera sido una sorpresa, el nombre de Alexijevich estaba desde hace varios días sonando como la favorita para ganar el galardón según los sitios de apuestas en Internet (el de Literatura es el único Nobel, junto con el de la Paz, en el que son los sitios de apuestas quiénes predicen el resultado, el premio apenas vale menos que el Nobel de pseudo-ciencia... digo el de Economía) fingir sorpresa es ridículo.

Al principio no me agrado la noticia, de Alexievich no hay absolutamente nada en español salvo un libro, Voces de Chernobil, que se tradujo por el aniversario de la crisis e incluso en Inglés es difícil encontrar algo de la autora. Pero a estas alturas debería ser obvio que las academias españolas e inglesas no valen absolutamente nada para los jueces de la academia sueca (quiénes desdeñan especialmente a los norteamericanos), así que el hecho de que la obra de Alexievich casi no estuviera presente en dos de las lenguas más habladas del planeta, las mismas que dieron al mundo a Shakespeare y a Cervantes (creadores de la literatura moderna), eso no afecta su importancia. Despues de todo los que imponen modas intelectuales son los franceses y Alexievich es profundamente leída en francia, Alemania es quién sigue en el juego de las influencias y allí también Alexievich es un icono por que sus libros tocan la historia del bloque soviético (los Alemanes siempre han sido sensibles al tema a raiz del muro de berlín). Otro país importante es Italia ya que es parte de los 5 países más grandes de Europa y una de las 6 economías más grandes del mundo, pero culturalmente importa un huevo (a pesar de tener a algunos de los mejores escritores de Europa).

Pero si los Norteamericanos y los Ingleses se sintieron incomodos por que la autora les era casi completamente desconocida el resto del mundo también podía sentirse perplejo al ver que la galardonada era una periodista. No es que el Nobel de Literatura sea exclusivo de los literatos, a Churchil se lo dieron por sus memorias (en un gesto tan vacío como cuando le dieron el de la Paz a Obama), pero en este caso hay dos cosas que difieren 1) Svetlana pareciera merecerlo realmente, y 2)En su obra se ve claramente que ella no siente inclinación hacia el arte, es más el arte le ha fallado a las personas.

Quienes se han mostrado incomodos a que el premio lo haya ganado una "mera periodista" probablemente sigan, con o sin querer, la tradición clásica en que la literatura estaba tan demarcada de otras formas de escritura como de otras formas de expresión, las memorias del Cesar eran tan diferentes de las obras de Ovidio como estas lo eran de los cantos del mítico Orfeo. Y hay que admitir que Alexievich no escribe sus libros, más que nada registra lo que otras personas dicen, se limita a poner por escrito los testimonios de quiénes han vivido acontecimientos como la tragedia de Chernobil.

El intelectual de turno puede argumentar que él hecho de no meter mano (de no hacer nada) es una decisión estética y por lo tanto parte de un estilo literario ¡Idiotas! No hay estilo porque el estilo esta ausente ¡sensatez por favor! La decisión de no adulterar el contenido (y estoy teniendo fe en que Svetlana no lo hizo) es una decisión ética no artística, cualquier periodista lo sabe. El merito de un libro como Voces de Chernobil no es la creación sino el registro y la divulgación de historias reales, hechos que no pueden ser ignorados y donde la ficción es un insulto, frente a la tumba de un suicida no puedes ponerte a recordar a Werther frente a los familiares dolidos, las referencias literarias sobran.

Jean Gimpel escribió en los 60 uno de los textos más virulentos y reaccionarios sobre el Arte "Contra el Arte y los Artistas o el nacimiento de una nueva religión" es uno de los libros más interesantes sobre la cuestión del arte, principalmente lo considero como una cura para cualquiera que piense que el arte es una virtud en si mismo o que vale mas que las personas (por que no hay arte "bueno" o "malo", esos términos son morales no estéticos). Allí Gimpel dice que los fanáticos del Arte pueden perdonar cualquier catástrofe si esta sirve de inspiración para alguna obra maestra, algo parecido diría el sociólogo Theodor Adorno, a quién le parecía imposible volver a escribir poesía luego de presenciar las torturas y el genocidio durante la segunda guerra mundial. Así para Alexievich es imposible teñir con literatura los relatos de personas reales, es importante que la obra no remplace a la historia.

Solo he leído parte de las Voces de Chernobil (y cualquier intelectual que se crea experto en la obra de Alexievich es un mentiroso y un impostor ¡tiene una sola obra en español/ingles! ¿o acaso se consiguieron los libros en francés? ¡recurrieron a wikipedia admítanlo!), un texto que se encuentra fácilmente en la web. Quién habla cuenta como vivió el incidente de Chernobil siendo solo una niña.

"Yo no he leído libros así. Ni he visto películas […] Por ejemplo usted escribe; pero lo que es a mí ningún libro me ha ayudado, me ha hecho entender. Ni en el teatro ni en el cine. Yo me intento aclarar sin ellos. Yo sola […] Mi madre, sobre todo, no sabía que decir. Da clases en la escuela de lengua y literatura rusa y siempre me ha enseñado a vivir como mandan los libros. Y de pronto resulta que no hay libros para esto. Mi madre se sintió perdida, ella no sabe vivir sin los libros. Sin Chejov, sin Tolstoi […] Si los científicos no saben nada, si los escritores no saben nada, entonces les ayudaremos con nuestra vida y nuestra muerte. Así lo cree mi madre. Yo quisiera no pensar en esto, yo quiero ser feliz […] La palabra "evacuación" la trajo mi padre del trabajo "nos mandan de evacuación". Como en los libros sobre la guerra […] Pasado un mes a mis padres les permitieron ir a casa para ver cómo estaba. Mis padres recogieron una manta de invierno, mi abrigo de otoño y la colección completa de la Correspondencia de Chejo, los libros que más quería mi madre. Eran siete tomos, creo […] ¿Dónde se puede leer sobre algo así? ¿Dónde ha sucedido algo parecido? […

Esto es el fragmento de un fragmento, mi selección del extracto de un texto publicado en el periodico luego de que se supo que Alexievich ganó el premio Nobel. Yo que siempre he críticado la forma en que la literatura, y la cultura en general, suele ser usada para juzgar a la gente en lugar de guiarnos por las virtudes morales que puedan tener (y que bien pueden surgir de un analfabeto), he aquí que leo algo que realmente me hace sentido.

Me parece que Vargas Llosa dijo, a propósito del Tirante el Blanco, que la literatura viene a remplazar a la religión. El autor de un texto literario puede crear mundos, suplantando a dios, y en sus relatos puede dar sentido a los hechos. A medida que la ilustración arrasa con la religión el ser humano debe remplazarla, no sabemos funcionar sin historias, incluso si no podemos encontrar historias que nos ayuden es inevitable contar las nuestras (a nuestros amigos, familiares, etc.). El Arte y la Ciencia cumplen perfectamente la función de armar un relato, pero obviamente ningún relato es absoluto.

El testimonio que cité iguala a científicos y escritores, también da señas de como el arte iguala a la religión, la madre que tanto ador a Chejov y a Tolstoi se guía por los libros tanto como un creyente se guía por la biblia. Lamentablemente es un gesto vacío ¿No? Buscar un libro diferente para cada ocasión es una necedad, mejor me parece buscar virtudes abstractas que puedan ser aplicables a cualquier situación, así lo hacía Alonso Quijano (quién también vivía guiado por los libros). ¿Qué Don Quijote no es real? Es más real que Cristo si me preguntan a mí, cosa de ver como se pelea la gente discutiendo si Jesus resucitó o no resucitó pero todos están de acuerdo con que Alonso Quijano muere en su cama un par de días después de hacer su testamento. La gracia del Quijote es que quienes lo leemos no pretendemos encontrar allí una guía para la vida sino una inspiración de la misma manera que Don Quijote hayaba inspiración en las mentiras de los libros de caballerías.

Hablar contra el arte es como hablar contra la fe, o lo que es lo mismo, contra la esperanza. Sin fe/esperanza no hay forma de encontrar sentido al caos que pasa ante nosotros cada día. Incluso la ciencia es una forma de comunión mística con la naturaleza (¿acaso nunca escucharon a Carl Sagan?). En el testimonio quién habla se refiere a que no hay libros sobre lo que está viviendo, que ningún libro la ha ayudado, pero mientras lo dice Svetlana Alexievich lo esta escribiendo. Ahora resulta que hay un libro sobre eso y dios quiera que nadie lo necesite, pero en caso de que algo así ocurra de nuevo allí estará "Voces de Chernobil". ¿Fue necesario para la autora la vida y la muerte de estos testigos? Si, pero no en el sentido que se implicaba en el texto, el mundo no puede justificar un hecho atroz convirtiéndolo en una obra de arte, no se le puede dar sentido a lo que no lo tiene. La vida de los testigos, el hecho de seguir adelante, es un ejemplo para quienes puedan sentirse abandonado, por eso nos empeñamos en leer testimonios como estos.

Alexievich, luego de toda una vida de trabajo, declara que el Arte ha fallado en comprender muchas cosas sobre las personas, sin embargo también dice que, a pesar de repudiar a las autoridades del Gobierno Ruso, siempre ha amado su literatura. Que Alexievich haya ganado el premio de literatura por su trabajo periodístico me causa conflicto, la idea es que un reportaje no sea confundido con literatura, en muchos casos el periodismo puede superar a la literatura.

Pero fuera de estas reflexiones sin sentido, no hay duda de que los hispano hablantes saldremos ganando ya que por fin van a traducir las obras de Alexievich al castellano, por una vez el Nobel de Literatura ha resultado útil.

miércoles, 24 de junio de 2015

Simak y Vonnegut. Las Paradojas del optimismo






Hay momentos en que todo lector debe afrontar la siguiente pregunta: "¿Estaré leyendo esto bien?". Por supuesto que no me refiero a que alguien lea "silla" donde pone "mesa" (aunque de brutos que somos no lo puedo descartar) sino a que muchas veces, por diversas razones, uno siente que no comprende que diablos es lo que el autor quiere decir. El lenguaje (y la escritura) es un tipo de comunicación, y muchas veces no captamos bien el mensaje que se quiere transmitir. Oh, no soy de quienes creen que hay una forma "correcta" y una "incorrecta" de leer, pero si pienso que decir que cualquier interpretación vale está un poco fuera de lugar.   

Recorriendo el ciber-espacio me topé con una reseña de Las Sirenas de Titán de Kurt Vonnegut, uno de mis libros preferidos de Ciencia Ficción.  No voy a tildar a aquella reseña de "estúpida"  (aunque ganas no me faltan) porque no lo es, de hecho hace un análisis de ciertos puntos importantes de la novela, sin embargo pareciera que quién la escribió no se dio el tiempo de investigar al autor ni a su obra. Para acota diré que el tema de aquella reseña era que Kurt era un autor amargado y la novela una visión pesimista, gris y cínica de la vida. Claro que  bastaría una simple cita de la novela para destruir este argumento “el objeto de una vida humana, quienquiera que sea quién la controle, es amar al que está cerca para ser amado.”



Kurt Vonnegut
Mírenlo, seguramente pensando 
en el suicidio colectivo de la raza humana

No es la primera vez que veo este tipo de mal entendido, por ejemplo saltemos a otro autor de ciencia ficción como Clifford Simak, a quién generalmente se le conoce por representar una visión totalmente utópica del futuro en sus novelas. En estas Simak suele presentar un mundo en que gracias al progreso técnico y social llegará un momento en que el ser humano habrá sobrepasado todos sus vicios y se erradicaran las guerras, la pobreza y el crimen. En Ciudad (su mejor libro en mi opinión) se muestra una sociedad como la que acabo de mencionar y sin embargo a su vez se narran los últimos días de la raza humana, el fin de nuestra especie es narrado con tanta melancolía que apenas puede uno pensar que se trata de un autor conocido por representar paraísos utópicos

Entonces mi pregunta es la siguiente ¿Cómo sabemos cuándo estamos frente a una narración pesimista o a una esperanzadora? o lo que es lo mismo ¿El narrador nos está describiendo un vaso medio lleno o medio vacío? Puede parecer una cuestión sin sentido, pero creo que vale la pena pensar en ello si se quiere saber qué es lo que realmente plantea la historia.



La Metamorfosis en un mapa de Buena y Mala suerte (good fortune/Ill Forutune)
 siempre es agradable que alguien como Kafka nos recuerde 
que aunque las cosas vayan mal... siempre podrían ir peores.

Empecemos con Las Sirenas de Titán. La trama es bastante intrincada pero aborda algunos temas claves en la narrativa de Kurt Vonnegut, por ejemplo el concepto del igualitarismo. Uno de los personajes de la novela articula una guerra global, generando un genocidio masivo que deja al holocausto judío como un juego de niños. Bajo el peso de la culpa la humanidad se reorganiza en una distopía (o utopía según quien lo mire) donde nadie se permite destacar por sobre los demás, por ejemplo si una mujer es demasiado bella cubre su rostro con tierra, si alguien es demasiado atlético se ata pesos en las piernas, etc. 

Por otro lado el protagonista de la novela es un millonario que le debe su fortuna a la suerte (usa un sistema para invertir en la bolsa a partir de versículos de la biblia), sin embargo vale aclarar que Vonnegut no hace distinción entre “suerte” y “talento”,  el talento no es algo que se otorge por merito.  El tema se vuelve aún más complejo cuando descubrimos que la historia de la humanidad ha sido intervenida por fuerzas externas, que la han moldeado para sus propios propósitos. Al llegar el clímax somos testigos de que todo el sufrimiento humano ha sido por una trivialidad.  



Las Sirenas de Titán es lo que Graham Greene definió como "una sonrisa a la sombra de la horca", y sin embargo aquí estoy yo defendiendo su mensaje de "optimismo"

Kurt Vonnegut siempre decía que el humor era parte fundamental de su trabajo, si al ponerse a escribir no encontraba que la historia era lo suficientemente graciosa entonces la desechaba inmediatamente. Entonces ¿Qué tiene de gracioso Las Sirenas de Titán? podríamos citar escenas como aquella en que, durante una borrachera, el protagonista empieza a regalar pozos de petróleo o diálogos como “a veces pienso que es un error tener materia que pueda pensar y sentir. Se queja mucho. Pero por otro lado supongo que se puede acusar a montañas y lunas de ser un poco flemáticos”.  Pero incluso fuera de esos pequeños momentos, el tono de Las Sirenas de Titan rebosa de sarcasmo y humor negro. Seguramente bajo este tipo de comedia la tragedia de Edipo es para partirse de la risa (de hecho estoy de acuerdo, "¡oye Edipo, a que no sabes con quien te casaste!" y PLOP)




Pero tengo la impresión de que el propósito Vonnegut al convertir en humor la desgracia es tratar de salvar el alma de la humanidad. Vonnegut conoció de primera mano la tragedia, para el dia de la madre la suya se suicido tomando pastillas para dormir la noche anterior. Probablemente la familia fue a felicitarla pero no la quisieron molestar "dejenla dormir hasta tarde, se lo merece".

Menos imaginación se necesita para entender lo que Vonnegut pudo padecer durante la segunda guerra mundial. Mientras se encontraba prisionero en Dresde se ejecutó sobre la ciudad un brutal bombardeo que el mismo escritor catalogó como una de las peores tragedias de la humanidad. La matanza de los campos de concentración perdía su brutalidad por ser demasiado metódica, los Nazis redujeron a los Judíos a "cosas", por lo mismo el exterminio se podía reducir a simplemente seguir ordenes, una banalidad. Pero el bombardeo de la población civil de Dresde, un apocalípsis salido de la nada, eso debió de ser la esencia misma del caos

Pero la vida de Vonnegut no estuvo exenta de felicidad, si leen Un Hombre sin Patria, una suerte de autobiografía, van a encontrar a alguien con una conciencia tranquila y un tremendo amor por su familia.  Volviendo a la novela,  el final de Las Sirenas de Titán siempre me saca una lágrima, termina con una muerte, pero es una muerte tranquila, una muerte que quizás muchos quisieran tener. Vonnegut muestra el horror y cuenta un chiste, al terminar sus libros la principal moraleja es "la vida es injusta, pero tu sigue adelante". Ver a Las Sirenas de Titán como un libro pesimista es quedarse con la primera parte de esa frase, es la mirada de un cobarde. Vonnegut decía que las mejores historias (Hamlet por ejemplo) nunca indican cuando pasa algo bueno o cuando pasa algo malo, pareciera que no van a ningún lado, este tipo de incertidumbre choca con nuestro instinto básico, el hombre necesita alguna certeza donde depositar su fe.  

Si uno delata el horror del mundo lo califican de amargado, y lo resienten si a pesar de todo el horror uno insiste en que hay que sonreír y avanzar. 






Por otro lado está Clifford Simak, conocido por obras como Un anillo alrededor del sol o Estacion de Transito (con la que ganó el Hugo el 63). Fue parte de la Golden Age de la Ciencia Ficción  norteamericana, se diferencio de muchos en su generación por carecer de formación científica (Asimov y Clarke eran científicos de profesión), poseedor de un carácter más humanista Simak ejerció el periodismo durante toda su vida, aunque eso no lo detuvo para producir obras bajo el mismo positivismo científico de sus colegas. Con “positivismo científico” quiero referirme a la visión de muchos escritores e intelectuales de la época acerca de que el progreso tecnológico eventualmente iba a solucionar todos los problemas materiales del ser humano. Tal visión se derrumba luego de la segunda gran guerra y la invención de la bomba atómica,  sin embargo muchos escritores de ciencia ficción perseveran con este idealismo (probablemente porque muchos de ellos eran científicos). 

En muchas obras de Simak se presume que el progreso eventualmente creara una sociedad libre de crímenes y vicios morales,  por supuesto el mayor problema del ser humano es sobrevivir lo suficiente para llegar allí. Una idea similar es compartida por Steven Pinker, lingüista y psicólogo cognitivo, en su libro Los Ángeles quellevamos dentro, que sugiere que la tasa de criminalidad y conflictos bélicos ha disminuido en los últimos siglos. También Simak fue un ardiente moralista, no muy diferente a Vonnegut, que creía en la dignidad del ser humano.

Pero entonces llegamos a Ciudad, una obra cuya temática no es muy diferente a otras que escribió, pero si de una complejidad superior. El libro comienza así: "Estas son las historias que se cuentan los perros, cuando las llamas arden vivamente y el viento sopla del norte. Entonces la familia se agrupa junto al hogar, y los cachorros escuchan en silencio". El tono de la narración es el de una investigación académica sobre la raza humana, ahora recordada tan solo como criaturas mitológicas que abundan en los relatos y en el folklor de una nueva civilización canina que nos ha remplazado. Del mundo de los humanos vienen palabras como "guerra" o "asesinato" que han perdido su significado tras años de una existencia pacifica (incluso la idea de matar a otro ser para consumir su carne es obsoleta). La novela empieza a contar estas "leyendas" que tratan del ocaso de la humanidad, empezando con la obsolescencia de las ciudades, nuevas formas de viajar hacen que sea innecesario vivir reunidos en un mismo lugar.

La desaparición de la raza humana sucede a la mitad de la novela, habiendo alcanzado una sociedad utópica la civilización empieza a colonizar otros mundos. En lugar de adaptar el ambiente de un determinado planeta para albergar vida humana se realizan experimentos para adaptar el cuerpo humano al mundo que se desea colonizar. Pero la operacion parece haberse retrasado en jupiter, pues ninguno de los voluntarios ha vuelto para reportarse. Sin embargo Fowler, uno de los colonos, descubre que la razón es porque las formas de vida jovianas son capaces de experimentar una dicha eterna. Fowler pasa por el proceso para volver a convertirse en humano (a pesar de que ningún otro joviano tiene interes en hacerlo) con el objetivo de compartir su experiencia con el resto de la humanidad. 

A pesar de que muchos en la tierra protestan contra la inminente extinción de la raza humana son millones quienes abandonan su propia humanidad para emigrar a jupiter. Sin intereses ni ocupaciones los jovianos se desplazan por las tormentas del cielo de jupiter, la raza humana ya no existe como tal. El destino de aquellos que deciden quedarse es apagarse de a poco hasta no ser más que un pie de pagina para la civilización canina.

Ciudad se parece más a Utopía de un hombre que esta cansado de Borges que a "el planeta de los simios". Su visión del futuro es útopica e idealista, bajo los estandares actuales es completamente obsoleta. Pero Simak nunca fue un científico y Ciudad no trata de anticipar o especular como sera el futuro, más bien es una imagen poética del fin de nuestros dias. 

En Vonnegut el sacrificio de la humanidad tiene sentido, aunque sea un sentido absurdo y ridiculo, no es diferente a las tragedias griegas que retratan la lucha de la voluntad humana contra fuerzas omnipotentes. Simak descarta a la raza humana, el fin llega por la falta de voluntad, no hay una "voluntad de ser" o un "querer ser", no hay acciones sino un escapismo absoluto. Como un espejismo la humanidad se esfuma en el aire. 

Allí lo tienen, el relato de Vonnegut se mueve en base a la esperanza, el de Simak carece de toda esperanza, pués en un mundo utópico no se necesita de esperanza. 


lunes, 4 de mayo de 2015

La revolución no estará en televisión abierta


No soy fan del Rap o del Hip Hop, aunque tampoco es que lo deteste (de hecho soy bastante más tolerante a él que muchas otras personas que conozco)  pero admito que no es lo que preferiría escuchar, sin embargo para todo hay excepciones. Retrocediendo a la mágica era de los 70 (a 1970 nada menos) nos encontramos con una canción que sería fundamental para el desarrollo del Rap, por lo menos de aquel con más contenido que la versión edulcorada que nos quería vender la radio y Mtv. La Revolución no será Televisada decía Scott-Heron en 1970, quizás sea hora de tomar nota.



The Revolution Will Not Be Televised es más un poema que una “canción”, cuando apareció la gente no tenía carajo idea de que era el Hip Hop o el Rap, así que simplemente se le catalogó como “Spoken Word”, una recitación. Gil Scott-Heron compuso el texto en la tradición de la poesía rítmica que se recitaba en los cafés de Nueva York, aunque quizás el público general esté más familiarizado con las múltiples parodias que se hacen a este tipo de poesía (que involucra palabras sin sentido y un traje negro acompañado siempre con una boina). 

Cuando se habla de este tipo de literatura siempre se suele pensar en el trabajo de escritores de la llamada “Generación Beat”, especialmente las obras de Allan Ginsberg . Pero en realidad mucho de la poética beat no era otra cosa sino un plagio homenaje a la obra de los grandes escritores afroamericanos del sXX. Es una gran  injusticia que el robo indiscriminado rescate que Ginsberg y los suyos trataran de hacer a la cultura marginal de los barrios negros opacara el trabajo original de dichos poetas. La poesía Beat fue condenada por vulgar, pero a pesar de ello era bastante más aceptable para el público Blanco de estados unidos de la misma manera que el Rock de Billy Halley era más aceptable que el de Little Richard. A pesar de todo Ginsberg sigue siendo un gran poeta y todavía me emociona leer sus versos, The Howl es una pieza fundamental del sXX (además me gusta burlarme un poco de él).

"Oh deep dop wah salid lagrimas corriendo
Excelente, preciso, hermano americano
la temerosa simetría, deep dop wah"
Listo, ahora ¿donde esta mi premio hipster novel de literatura?

Pero entonces ¿Quiénes eran estos poetas afroamericanos a los que tanto les deben Ginsberg y compañía? Pues durante los locos años veinte surge lo que se denomina Harlem Renaissance, donde por un momento el barrio de Harlem en New York (y la comunidad afroamericana en general) vio nacer un grupo de intelectuales, activistas, músicos y poetas que  hicieron un aporte fundamental a la cultura y la política de Estados Unidos, el movimiento se hace reconocido rápidamente aunque por su naturaleza vanguardista nunca llega a encajar con la cultura dominante (aunque curiosamente tuvieron una increíble popularidad en Francia). Hoy en día se reconoce el valor del “renacimiento” de Harlem y los poetas que pertenecieron a esa generación siguen siendo publicados.

Volviendo al autor que nos convoca, Scott-Heron no solo es deudor de esa generación que le precede sino que también sigue con la tradición de incorporar la música en su poesía. En primer lugar Scott-Heron no “escribía” sino que recitaba, mejor dicho declamaba, e ir a ver sus performances era sin duda toda una experiencia pues contaba con la colaboración del músico Brian Jackson. Eventualmente ambos darían el salto a la música. No voy a pretender que soy seguidor de Scott Heron, tan solo conozco lo que se puede escuchar en Youtube, pero a todas luces me parece un tremendo artista.  

Solo para recordarles
que la palabra Hip
(y por consiguiente los Hipsters)
Son una invención de la generación Beat


 Revolution Will Not Be Televised es una pieza digna de ser analizada, su mensaje es bastante literal pero la forma y el ritmo que adoptan los versos le da una fuerza increíble, una que simplemente no se encuentra en ningún panfleto político. El tono satírico con que Scott Heron se refiere a la cultura de masas “la revolución no le dará a tu boca sex appeal”; “la revolución no irá mejor con Coca-Cola”; etc. o la denuncia hacia los programas de televisión que atontan el pensamiento “A las mujeres ya no les importará si Dick se queda con Jane”.
 
Pero detrás de todo esto, y a la luz de los 40 años que nos separan del momento en que se compuso el poema ¿Podemos realmente decir que la revolución no será televisada?  No por nada hay un documental llamado “Revolution Will Not be Televised” sobre el golpe de estado que le hicieron a Chavez el 2002 (y que duró solo unos días). El documental se puede encontrar en Youtube, pero para verlo hay que primero soportar los cinco segundos de publicidad obligatoria. Ah! una última broma a expensas de Chavez. Y yo no puedo evitar reírme.



Recuerdo a un par de filósofos, el canadiense Marshall Mcluhan y el francés Jean Baudrillard, ambos estudiaron los fenómenos de la comunicación y su efecto en la sociedad. Mcluhan fue bastante popular en su tiempo, gracias a que podía encapsular su teoría en frases como “El medio es el mensaje”, lo que esencialmente quiere decir que los medios de comunicación son capaces de cambiar la manera en que interactuamos y pensamos. El mundo en el que vivimos pareciera ser el que profetizo Mcluhan, uno donde todo puede ser televisado porque la televisión es parte del ser humano, solo piensen en la importancia de los medios sociales y las nuevas tecnologías en la revueltas estudiantiles o en las revoluciones de la llamada “primavera árabe”. 

Unas  décadas después de Mcluhan aparece en Francia Jean Baudrillard, llamado genio por algunos y  charlatán por otros (yo me considero parte de ambos bandos). Bastante conocido por haber inspirado la película Matrix  (de hecho lo citan textual) la cual nunca le gustó porque convertía sus teorías en algo así como una teoría conspirativa. Pero aún antes de eso Baudrillard fue  conocido por el escándalo que causo una de sus publicaciones “la Guerra del Golfo nunca tuvo lugar”. Lejos de decir que la guerra del golfo nunca paso o que fue un montaje, lo que Baudrillard quiso decir fue que la guerra fue televisada de tal manera que prácticamente parecía un programa de televisión o un mero videojuego, e incluso se atrevió a decir que cuando todo terminó fue como si se hubiera llegado al final de temporada de una  serie  cualquiera.


El mensaje de Baudrillard es exactamente el opuesto  al que da Scott-Heron, éste da  una esperanza, un mensaje de aliento para los oprimidos. Baudrillard se limita a decir que estamos acabados, la revolución ya fue televisada y todo lo que Scott-Heron decía que no  iba a pasar pasó. Pero la visión determinista de Baudrillard y Mcluhan nos lleva a una falsa sensación de fatalismo. Si la revolución es televisada entonces nosotros tenemos el poder de apagar la televisión y salir a la calle, o por lo menos encender nuestros  cerebros y pensar en lo que realmente pasa.

“On search for tomorrow because black people/ Will be in the street looking for a brighter day/ the revolution will not  be televised” Que la revolución no sea televisada no es un supuesto teórico, es el resultado de las acciones de las personas que tienen el coraje de salir a la calle a buscar un mejor mañana. En un momento yo también marche, quizás no siempre me comporte de la manera debida y hoy me lamento de solamente participar desde la acera, pero fue un honor servir con ustedes camaradas, donde quiera que estén. 


miércoles, 1 de abril de 2015

Alessandro Baricco, el Modernista desplazado.


Italia y España siempre han estado enlazados por el silencioso vínculo que une a todos los países de lenguas romances, aun cuando hoy en día nada pueda evidenciar que alguna vez todas aquellas naciones y culturas fueron parte de un mismo imperio (a pesar que, en este caso en particular, ambos pueblos conservan cierto temple común).  España le debe su “Siglo de Oro” a Italia ¿Qué hubiera sido de sus Garcilaso y Quevedos sin el Soneto Italiano del Renacimiento? Bueno, quizás no habría cambiado tanto, aunque alguna vez le escuche decir a un académico que Cervantes le debía mas a Bocaccio que a Petronio. Sea como sea, Italia le da a España un pase para su siglo de oro (también le da el pase para formar su imperio) y de allí un a Latinoamérica para hacer el gol…. Este, digo, formar su identidad.

El lenguaje es lo poco que España le deja a sus colonias, “se llevaron el oro y nos dejaron el oro”. Se dice que la poesía española muere en México con Sor Juana Inés de La Cruz y renace en Nicaragua con Rubén Darío. Darío (junto con Najera en México y Martí en Cuba) crea lo que el mundo va a conocer como “Modernismo” (otro “ismo” que añadir a la moda de terminologías que empezó con el Romanticismo). La manera  más sencilla de ver el modernismo es comparándolo con el “Siglo de Oro”, si los poetas españoles hurgaron en la tradición Italiana ahora los americanos lo harán en la tradición francesa, unificando y reconociendo la cultura de los países Latinos, creando lo que hoy conocemos como Latinoamérica (término que invento Martí). Con un poco de idealismo bonachón podríamos decir que la pluma de los modernistas fue más efectiva que la espada de  Bolivar… aunque no tanto como para evitar que nos matemos entre nosotros cada vez que hay un mundial de futbol (al punto que quizás la Haya debiera trabajar con la Fifa).

Valga mi sorpresa que venir a caer en cuenta de que el último Modernista no es Latinoamericano, ni siquiera escribe en castellano, es joven (no mucho, bueno) y viene de Europa, de Italia nada menos

Con un salto hacia delante de más de cien años nos encontramos con Alessandro Baricco, genio ilustre de Turin (ciudad conocida por sus Fiats y uno que otro manto sagrado).  Descubrí a Baricco luego de ver como Héctor Noguera ponía en escena el monologo Noveccento, fue una noche mágica donde supe que la labor del verdadero teatro es hacerte querer gritar mientras te obliga a quedarte quieto (también fue la primera noche que probé, para mi horror, el “vino navegado”).  De allí leí Seda, Sin Sangre, Oceano Mar, Esta Historia y (como no) Noveccento. Baricco se convirtió, para mí, en el heredero de Pirandello e Italo Calvino

¿Qué es lo que hace a Baricco un Modernista como Rubén Darío? Bueno, si dejamos de lado el contexto que vio nacer al movimiento, veremos que en el fondo Baricco tiene una fijación con los mismos temas, quizás  incluso un parentesco “espiritual”. Tópicos Modernistas como la naturaleza del Arte en la sociedad burguesa (Noveccento), el exotismo de oriente (Seda), incluso la fascinación con el mar y el color azul (Oceano Mar), todo se puede encontrar en Baricco. También está el espíritu de evasión, que le valió al Modernismo que lo achacaran de Burgués, parte de todas las fantasías de Baricco. El preciosismo de novelas como Oceano Mar puede, a veces, ser visto como “siutiquería”, la misma que abundaba en los  versos de los modernistas.

Baricco comparte con los modernistas esa “ambigüedad” respecto a lo social. Darío aberraba de la literatura política, el mundo era un lugar imperfecto y la literatura debía ser escapista, huir de la vida real. Aun así su cuento “El Rey Burgués” puede leerse como una crítica social a la superficialidad burguesa, y que decir  de Jose Martí, precursor del Modernismo y uno de los mejores escritores “sociales” del sXIX (algo más complicada es la postura de Najera en México). Baricco no tiene ninguna relación con la narrativa social, si bien en Esta Historia  no tiene miedo de incluir a personajes de distintas capas sociales y en Noveccento hace alusión directa a dos tipos de personas, los que viajan en primera clase y los que viajan en la bodega (por supuesto privilegiando a estos últimos, haciéndolos testigos de la "verdadera" música).

Por si fuera poco otro de los temas de los modernistas, la melancolía, es prácticamente parte de los mejores relatos del Baricco, es el sentimiento que nos deja el final de Noveccento y que acompaña a todos los personajes de Esta Historia a través de la novela. La fantasía, el amor por la cultura helénica, etc. etc. todo aparece en algún momento en Baricco


He tirado nombres y nombres, probablemente muchos no sepan de que tratan las obras que menciono o a lo mejor se pregunten por dónde empezar a leer a Baricco, aquí unas pequeñas sinopsis de cada libro:




Seda: la  historia de un mercader de Seda en la antigua Italia, de como hace su travesía hacia Japón y lleva una doble vida, con su esposa en Italia y su amante  secreta en Japón. Cada capítulo no es más que una página (a veces tan solo un párrafo) y la novela da la impresión de no ser más que un cuento largo, casi un Haiku. Se lee en 30 minutos pero puede sea leída treinta veces (o más, vaya uno a saber) 


Noveccento: Un Marinero encuentra en un barco de lujo a un bebe dentro de una caja de limones, lo llama Noveccento (por haber nacido en 1900). Noveccento crece para convertirse en el mejor pianista del mundo, solo que nunca en su vida  ha bajado del barco donde nació. Toca para los ricos que viajan en primera clase pero también para los inmigrantes escondidos en la bodega. Se bate a duelo con Jelly Roy Morton, y finalmente se funde con el barco y con el mar. Es un monologo teatral que se lee como novela, es el mejor amigo de Noveccento, un trompetista de la banda, quién nos cuenta la historia (al lector o al público





Sin Sangre: Una novela que tuve la suerte de ver adaptada a las Tablas en Matucana 100 por Teatro Cinema. La historia de una niña que ve morir a sus padres y su encuentro con uno de los asesinos. La verdad no leí el libro original (CHAN CHAN CHAAAN!) pero si es la mitad  de bueno que la puesta en escena de Teatro Cinema… aunque por ciertos comentarios me he enterado que la adaptación supera al original. En fin “¡A la mierda Salinas!"


Oceano Mar: A través de varios personajes alojados en un misterioso hostel Baricco presenta su historia más fantástica  e inverosímil, llena de artilugios y barroquismo. Un sacerdote a cargo de una adolecente que necesita un tratamiento a base de bañarse en el océano, un profesor que escribe una historia de los limites (y trabaja en ubicar donde “termina” el mar) un pintor que trata de pintar el océano y genera solo lienzos en blanco, un náufrago que ha visto ciudades prohibidas y busca venganza, una mujer que ha sido enviada allí por su  marido porque crée que el mar curara su adulterio y un hombre que jamás sale de su habitación. Hay cambios de tiempo y espacio, incluso de estilos narrativos, pero se hace muy fácil de leer, eso si, la prosa es tan preciosista que parece que hubiera sido escrita con la pluma de un cisne. Lo más modernista que he leído desde que murieron los modernistas originales, con harto surrealismo de por medio.


Esta Historia: Quizás de las mejores novelas que me ha tocado leer. Empieza con una historia de las primeras carreras de automóviles en Europa, luego pasa narra la vida de uno de los primeros mecánicos de Piamonte y de su hijo, Último, que posee un carisma especial. Último ansía construir una carretera, una como ninguna otra, que contenga la historia de una vida. Pasamos luego a la escritura de un diario de guerra perteneciente a un compañero de escuadrón de Último durante la primera guerra mundial y después a las notas de un padre que quiere redimir a su hijo (considerado como traidor a la patria). Luego leemos el diario de una instructora de música que viaja por USA con Último conduciendo la camioneta de la compañía de pianos para la cual ambos trabajan. Etc.. La novela tiene 300 páginas y tiene tantos temas como si tuviera 600. Una obra genial, tiene poesía, carreras de autos, datos históricos, escenas bélicas, personajes entrañables e incluso sexo (de muy buen gusto, rara virtud hoy en día).

viernes, 27 de febrero de 2015

El Bote de un Millón de Años



Hablemos de Ciencia Ficción. En un principio la Ciencia Ficción empezó como un género menor dentro de los géneros menores, ese periodo es conocido como la época Pulp (por el papel barato que se empleaba en esos libros). Durante este periodo las obras que se publicaban eran de dudosa calidad, tanto de contenido como de empaste pues el papel era de tan mala calidad que ahora ya no queda ningún ejemplar en buen estado. Los autores Pulp han sido casi completamente olvidados a excepción de unas menciones honorables (Lovecraft por sobre todos), muchos se han convertido en un eco detrás de sus personajes (todo el mundo recuerda a Flash Gordon, Tarzán o Conan ¿Pero cuantos podrían nombrar a sus creadores?). Luego del periodo Pulp el género evolucionó a un nuevo nivel donde, si bien no siempre era buena literatura, por lo menos se le podía leer sin sentir vergüenza ajena.

Las revistas Pulp siguieron existiendo, pero durante finales de los 40 y en los 50 sus autores se volvieron mucho más “refinados”. De esta "edad de oro" salieron Robert Heinlen, Isaac Asimov y Arthur C. Clarke, a quienes se les conoce como los “tres grandes”. Por los mismos años surge también la “Ciencia Ficción Dura”, o sea aquellas historias que usan rigurosos datos científicos, en este tipo de literatura cualquier elemento fantástico o especulativo debe ser factible de acuerdo a las leyes naturales. Este tipo de Ciencia Ficción nace porque aparecen muchos escritores que también tienen una profesión científica, esto es un indicador de que el género estaba ganando respetabilidad (hasta Carl Sagan se lanzaría a la aventura con su novela Contact en los 80’). La principal ventaja de este tipo de historias es que evita la conveniencia argumental, por ejemplo aquellos hechos que son completamente inverosímiles pero que el autor trata de hacernos tragar a la fuerza para que su historia tenga sentido, el tema es conocido en los foros Anglo-Sajones como "bullshit". Cervantes se burlaba de este tipo de historias (comunes en las novelas de caballerías) tildándolas de "mentirosas"

Una Pulp Francesa
¿Se imaginan leer esto en el metro?
Atraerían más de una mirada

Dentro de aquella corriente de "Ciencia Dura" se inserta el autor que voy a reseñar. Poul Anderson nace en 1926 dentro de los Estados Unidos y a los 22 años se gradúa como Físico de la universidad de Minnesota. Anderson parte como un escritor Pulp en la revista Austonding Science Fiction (la revista antes conocida como Austoding Stories), allí publicó su primer cuento en 1944. Como Físico Poul Anderson siempre se preocupó de crear mundos que fueran científicamente verosímiles, incluso cuando introducía conceptos como viajes a través del tiempo o el viaje a velocidad luz, cada uno de esos elementos era justificado en la narración a través de diversas hipótesis científicas. Incluso en sus obras que contenían referencias históricas se preocupaba de buscar una bibliografía académica adecuada, al punto que La Nave de un Millón de Años tiene un par de anexos donde se encuentra una cronología detallada sobre las épocas donde transcurre cada capítulo y un glosario con palabras en griego, nombres de ciudades antiguas, etc.

La Nave... fue publicada en 1989, cuando ya Anderson poseía una larga carrera en la Ciencia Ficción, y fue la última novela que escribió antes de lanzarse en su ultima obra la saga Harvest of Stars (donde se supone que abarca todos los géneros de su carrera, desde la fantasía hasta la ficción post apocalíptica). La Nave… sin duda no se queda atrás en cuanto a su ambición, contar las aventuras de un grupo de inmortales a través de la historia de la humanidad (el primer de ellos un fenicio del 1000ac) y luego sus viajes para encontrar un refugio luego de que ya no pudieran hallarlo en la Tierra.

Mi primer encuentro con los personajes que figuran en esta obra fue a través de otro libro de Anderson, Relatos de Inmortales, que reúne numerosas fragmentos de esta novela en relatos auto conclusivo, sin embargo en el contexto de la novela las historias y los personajes se vuelven exponencialmente más complejos. Voy a tratar de resumir la trama, traigan un vaso de agua, esto va para largo :
 

La novela está divida en una serie de episodios, cada cual transcurre en un momento diferente de la historia de la humanidad. En el primer capítulo nos encontramos con Hanno, un Fenicio que perteneció a la corte de Hiram (X a.c.), navegando junto con Piteas en la primera incursión conocida al estrecho de Gibraltar (sIII ac).  La historia da un salto de poco más de trecientos años, ahora nos encontramos con Ts'ai Li, enviado de Chang'an, que ha escuchado los rumores de un extraño maestro espiritual (que más que aceta parece vagabundo) que no envejece.  Volvemos a Occidente (IV dc) para ver a Hanno (ahora bajo el nombre de Lugo) que ha encontrado a un ciudadano Romano llamado Rufus que parece ser otro inmortal.

Nos pegamos un viaje al medio Oriente, en Palmira nos encontramos a Aliyat, una inmortal que vive los primeros días del Islamismo. Luego de que su esposo muriera de vejez se casa con un mercader Árabe. Años después el Islam se establece como religión canónica y el esposo de Aliyat acepta esta nueva religión como excusa para encerrarla y tomar otra esposa más joven. Aliyat finalmente se rebela y escapa hacia Europa.


Cambiamos nuevamente de locación, a Tsaritsyn, donde Svoboda está a punto de embarcarse para Constantinopla, huyendo de las acusaciones por brujería. Mientras curiosea por la ciudad un grupo de criminales trata de violarla, entonces aparecen Hanno y Rufus rescatándola (sin saber que ella es otra inmortal). Hanno y Rufus están en el mismo allí porque han seguido el rastro de Aliyat, quién todo este tiempo ha ejercido la prostitución para sobrevivir. Hanno está extasiado y Aliyat le promete que estarán juntos por siempre, sin embargo todo es una trampa para eliminar a Hanno, pues Aliyat no quiere pasar la eternidad con alguien a quién no ama. Rufus llega al rescate y desisten de perseguir a Aliyat.

En Japón Yukiko es una dama imperial que ve como la nación se destruye mientras diferentes facciones se disputan el territorio, Yukiko decide hacerse monja para esconder fácilmente su inmortalidad. En el sXIII los mongoles invaden Rusia, matan, asesinan y violan a las mujeres. Svoboda sobrevive pero todas las demás mujeres de su convento son asesinadas, gracias a su astucia logra salir con vida escapando de las hordas bárbaras. Volvemos a Oriente, Yukiko se entera de la existencia de otro inmortal y quiere conocerlo. Cuando llega al poblado de Tu Shan se da cuenta de que este nunca fue un maestro espiritual, sino un pobre aldeano que nunca aprendió a leer ni a escribir, quién simplemente dice palabras que suenan "profundas" para que la gente lo deje tranquilo. Yukiko y Tu Shan se enamoran y ella logra convencerlo para abandonar el encierro en el que ha vivido durante siglos.

Hanno va a ver al Cardenal Richelieu, le confiesa que él es inmortal y le dice que quizás podría ser de utilidad a Francia, en especial si se diera a conocer al mundo. Richelieu alecciona a Hanno, le explica que un acontecimiento como ese provocaría un caos que nadie está en capacidad de controlar.
Luego por fin pasamos a América, donde Inmortal (nombre auto explicativo) es el más importante shaman y lider de su pueblo. Inmortal trata de prevenir a los demás de los peligros que trae desafiar las tradiciones y adoptar el nuevo estilo de vida de los aborígenes jinetes, por supuesto es ignorado y decide auto exiliarse, convencido de que el cambio es inevitable para cualquier sociedad.

En la América esclavista una joven Inmortal afroamericana escapa de sus amos y a través de la “underground railroad”, dice haber nacido en la época de la independencia pero nadie le cree. De allí saltamos al viejo oeste donde Rufus y Hanno se encuentran con Inmortal, ahora llamado Peregrino, quién sirve de consejero a Quanah Parker. En una redada con los indios Rufus muere salvándole la vida a Hanno, años más tarde Peregrino se une a la búsqueda por más inmortales. Durante principios del s. XX Macandal (la esclava negra) dirige un grupo clandestino con el objetivo de ayudar a los necesitados. Macandal termina encontrando y entablando relación con Aliyat. Por otra parte Hanno se pone en contacto con Svoboda que ha sobrevivido la segunda guerra, donde fue francotiradora del ejército rojo contra los nazis. Antes de terminar el siglo todos los inmortales se ponen en contacto y reflexionan sobre si por fin deben darse a conocer al mundo.

¿Creen que les acabo de contar toda la novela? JA! Eso es tan solo la mitad de este mamut de 700 páginas, la segunda parte trata de como la humanidad ha logrado encontrar la inmortalidad tras estudiar a los ocho inmortales de la historia, esta nueva humanidad da origen a una sociedad cínica, materialista y vana. Más de un parecido hay con la sociedad que plantea Huxley en Mundo Feliz o John Varley en Mañana seremos Clones. Pero antes de entrar en el área de la ciencia ficción quiero reflexionar un poco sobre el tratamiento que Poul Anderson le da a la historia de occidente. 

Hablamos de un proyecto demasiado ambicioso y el autor debe decidir que naciones y culturas quiere incluir y cuáles no. A mi parecer la selección de personajes muestra una disección de la hegemonía cultural según la ve Anderson. La cuna de la civilización está en medio oriente (Fenicia) luego las bases de la cultura occidental aparecen en Grecia y posteriormente se extienden gracias a Roma. Después de la caída del imperio occidental los movimientos culturales más importantes surgen en las regiones Arabes y en el imperio Bizantino (Rusia y Constantinopla). A la par de todo esto la cultura oriental se construye en base a China y Japón. Finalmente, luego de su independencia, los Estados Unidos van rápidamente a ocupar la hegemonía que antes le correspondía a Europa.

Anderson hace un intento por no contar una historia desde la perspectiva del Hombre blanco y por eso incluye culturas como la árabe o la oriental, sin embargo desdeña por completo a América hasta el s.XVIII y luego sitúa casi toda la acción en USA, de hecho desdeña todos los conflictos Europeos a excepción de un episodio sobre la batalla de Stalingrado. 

Es claro que el autor no pretende hacer un volumen de historia universal, tan solo mostrarla a través de los ojos del hombre común de aquella época. De hecho el valor de los personajes de Anderson es que a pesar de ser individuos excepcionales son bastante secundarios en los acontecimientos históricos, Richelieu dice que tiene más conocimiento del mundo en la punta de su nariz que lo que Hanno en todo su cuerpo de inmortal, precisamente porque aquél ha participado en los grandes acontecimientos mientras éste solo se preocupaba por sobrevivir.

El tono de la trama tiene un cierto sesgo positivista, en la primera parte Piteas se burla de la superstición de sus marineros y luego cuando Hanno se reúne con Richelieu felicita a Francia por haber comenzado algo así como la era de la ciencia. Es verdad que durante la segunda parte hay una crítica dura contra la cultura materialista alcanzada gracias al desarrollo técnico y científico, pero eso no quita que Anderson recalque la maravilla del racionalismo. Evita resultar tendencioso resaltando que la familia que ayuda a Macandal a huir de la esclavitud son cuáqueros, cristianos que han decidido llevar una vida de acuerdo a las escrituras. Donde realmente nos vamos al carajo es en la representación de Quanah Parker, quién queda estigmatizado como un indio salvaje salido de una película hollywoodense de vaqueros.
Se puede decir que Anderson es fiel a los hechos históricos, pero a la hora de retrata a personajes famosos simplemente hecha a volar la imaginación y de repente se notan sus favoritismos. El problema es menor si pensamos en que lo mejor de la novela es ver la historia “desde la calle”, pero esto desaparece rápidamente en el sXX cuando Hanno aparece como multimillonario dispuesto a ayudar a todos sus amigos.

Pensemos también que Anderson era fanático de las teorías históricas de John Hord, cuya  visión del mundo era menos positivista que la de Marx (quién creía que la historia se dirigía a un “desenlace”) pero igualmente cientificista, establecía ciclos determinados por los cuales pasaba cada civilización. Según Hord estos ciclos no estaban escritos en piedra y habían civilizaciones que podrían seguir creciendo, sin embargo la teoría decía que eventualmente toda civlización encuentra un problema fatal y que 125 años después sucumbirá si es que no es capaz de resolverlo ¡es científico porque tiene matemáticas!. Según Hord nada es inevitable, aunque su teoría trata de demostrar que todo es predecible estadísticamente (y luego nos preguntan por qué desconfiamos de las c. sociales) 


Esta visión cíclica del mundo, el eterno retorno, coincide con la mirada de los personajes de Anderson. Los inmortales desarrollan cierto escepticismo existencial, por ejemplo en lo referente a lo religioso, a fuerza de ver a cientos de dioses nacer y morir todos se convencen de que no existe ninguna divinidad, y si existe entonces no coincide con ninguna religión, lo cual no quiere decir que carezcan de espiritualidad (Peregrino, Tu Shan y Macandal por ejemplo).

En cuanto a los inmortales no son muy buenos personajes, hay algunos que apenas aparecen en la primera mitad, como Patulcio, y que no tienen tiempo para diferenciarse, hay otros que parecen meros arquetipos, como Peregrino el típico aborigen cercano a la naturaleza. Otra inmortal, Yukiko, tiene una evolución un tanto extraña, no encuentro forma de justificar que al final de la novela se encante con las estrellas y la exploración espacial. Un personaje realmente molesto es Hanno, aunque es uno de los mejor delineados, su carácter llega a ser irritante, al final de la novela parece un “hombre sobre los hombres” lo que desentona con toda la primera mitad. Su evolución es lógica, de eso no me quejo, pero pareciera una encarnación del espíritu libertario de Anderson, si incluso Hanno llega a referirse a Heinlen, a quién el mismo autor tenía en gran estima. No  hay ningún problema con la ideología libertaria, sin embargo muy rápidamente esta fascinación con el individualismo llega a derivar en tendencias facistas, Hanno no es muy diferente de los personajes de la escritora Ayn Rand (fanática defensora de los derechos de las élites). Puedo perdonar este desliz pues al final de la novela Hanno es definitivamente un dictador, si bien el autor no lo demoniza si deja en claro el costo de sus decisiones.

Poul Anderson se consideraba un libertario, pero era sin duda un libertario con tendencias conservadoras, especialmente agudizadas por su desdén hacia la cultura hippie de los 60, poseía un cinismo total frente a los pacifistas  y los intelectuales políticamente correctos (a quienes acusaba de defender a Israel mientras denostaban a otros regímenes igualmente agresivos). Curiosamente aunque  Anderson opinaba que la URSS debía de ser detenida, tampoco concordaba con un mundo donde USA estuviera a cargo, escribió muchas distopías donde atacaba a ambos bandos ¿Por qué digo esto? Porque a pesar de todo lo tendenciosa que pueda parecer a ratos la novela, siempre hay algún momento que trata de devolver la objetividad al relato (y demostrar que no se obedece a ninguna ideología). “¿Quién previó que la idea de democracia traería a Francia el reino del terror? ¿Quién previo que después de Marx y Lenin vendría Stalin?” escribe Anderson.

Volviendo a los personajes, muchas veces pareciera faltarles pasión. En varios momentos hay roces entre ellos pero nunca llegan a mayores, entendiendo que para un inmortal es imposible guardar resentimientos (finalmente el tiempo lo borra todo),  esto genera un problema con nuestros protagonistas… los inmortales son tipos pasivos, interesados más que nada en su propia supervivencia (hay pequeñas excepciones,  ciertos episodios de la historia de Svoboda y Aliyat). No voy a dar detalles sobre el final de la novela, tan solo diré que es un final abierto puesto que Anderson no es capaz de terminar la historia, pareciera estar obsesionado en que sus personajes sigan viviendo eternamente.

Dentro de la novela hay un capitulo llamado “Ningún hombre escapa a su destino”, personalmente creo que es el mejor de la novela,  cuya mayor virtud es poder delinear a sus personajes en pocas páginas. Lo que ayuda con la caracterización es, aunque suene redundante, como llegan a aceptar su destino y a lidiar con su condición de inmortales de forma mucho más madura que el resto de los personajes en la novela. Claro, Hanno y su pandilla hablan de encontrar un sentido para la humanidad y perpetuar las bases de lo que conocemos como “espíritu humano”, pero eso no ayuda a definirlos como personajes

Si la primera parte de la novela es definitivamente histórica la segunda es completamente ciencia ficción especulativa, luego de que los ocho inmortales se dan a conocer generan numerosas investigaciones científicas para encontrar la clave de la inmortalidad. Anderson no se mete en problemas y simplemente se salta todo el asunto para llevarnos a lo que pasó después. Hacerle el quite a ese momento crucial de la historia parece un error, pero a estas alturas sinceramente no importa mucho. El futuro que propone Anderson bebe de la tradición cyberpunk y de las fuentes clásicas derivadas de Huxley.

La nueva sociedad que plantea Anderson parece un paraíso, pero la verdad es que en él solo se haya tedio. Teniendo todo a su alcance la humanidad ya no se interesa por lanzarse al espacio, los científicos han declarado haber descubierto todas las interrogantes de la física, todo está dominado por maquinas obedientes y cada quince minutos nace un producto o una droga nueva para goce de los consumidores. Lo peor es que todo el mundo es feliz con su situación. Con horror cada uno ve cómo se van quedando obsoletos, son humanos en una época post-humana. Peregrino va a una colonia que se propone volver a convivir con la tierra de manera natural, pero se encuentra con tipos que a lo más parecen turistas o fanáticos del New Age, espiritualidad de plástico


Hay muchas cosas que me hacen recordar a John Varley. Varley tiene una serie de novelas que también tratan sobre el transhumanismo y que retrata una sociedad parecida a la de Anderson. De partida en Varley también se da el caso de que los humanos tienen la opción de cambiar de sexo las veces que quieran (Aliyat se horroriza cuando su nueva pareja le sugiere que se haga un cambio genético luego de que él se convirtiera en “ella”) y también en la obra de Varley los seres humanos han alcanzado la inmortalidad, pero tienen vetado tener hijos (solo pueden tenerlos aquellos que decidan abandonar su estatus de inmortal, para no sobrepoblar a la sociedad), exactamente como pasa en la novela de Anderson. Claro que Varley publicó su obra diez años antes…

Otra referencia más obvia es a la serie de novelas protagonizadas por Lazarus Long, escritas por Robert Heinlen. Lazarus Long era parte de un linaje de inmortales que representaban una sociedad utópica tal como la imaginaba Heinlen, para quién curiosamente la libertad plena del individuo implicaba legalizar el incesto (después de todo si tu madre aparenta la misma edad que tú ¿cuál es el problema?), al igual que muchas otras locuras de Heinlen ese pequeño dato ha dado para muchas parodias. Anderson es mucho más centrado a la hora de tratar la “inmortalidad”.

Las descripciones de la nave en la cual los ocho inmortales se embarcan para encontrar nuevos mundos se asemeja mucho al de una “casa estudio”. Ocho personas conviviendo aisladas del mundo, encerrados durante tiempo necesario para que se produzcan rencillas. Todo esto junto con el narrador describiendo cómo es posible el viaje a velocidades más rápidas que las de la luz. ¿No suena excitante? La respuesta es NO El último tercio de la novela es el que tiene más problemas, de hecho desde que la trama colapsa haciendo que todos los inmortales se encuentren pareciera que la acción se congela. En la primera mitad abunda el dialogo más que la acción, pero resulta fascinante ver cómo interactúan los personajes  dentro de diferentes entornos culturales, no hay momento en que aburra. No se puede decir lo mismo del último tercio de la novela, que es donde la mayoría de los lectores tendrá dificultades.

Creo que sería mucho mejor leer la colección de cuentos  que sirvieron como “borrador” a esta novela, pero como es prácticamente imposible encontrar un ejemplar  les recomiendo comprar la novela  y leer los siguientes capítulos: “El Camarada” “Los Melocotones de la Eternidad” “Ningún Hombre Escapa a su Destino” “Espectros” y “La Ultima Medicina”. Como colección de relatos aislados la obra se siente más ágil, dándonos una mirada fragmentada de la historia a través de personas comunes, pero no corrientes. Para quienes sean valientes entonces recomiendo leer toda la novela, por lo menos 2/3 de ella son lo suficientemente buenos para hacerles soportar todo el resto, y el material es tan ambicioso como para hacerlos reflexionar.

La Nave de un Millón de Años es una gran novela que sufre de un serio problema de obesidad, fuera de eso es un tremendo esfuerzo que en manos  de otro  escritor menos riguroso  se hubiera caído como un castillo de naipes.